¿BATALLA PERDIDA?
Desde hace un par de días he estado pasando por uno de mis infiernitos personales, y no, no hablo del calor, que ese todos lo padecemos por igual.
Hablo de un calvario que paso cada que quiero conseguir un artículo imprescindible de uso personal: LOS ZAPATOS.
Puede sonar frívolo y superficial, ojalá lo fuera.
Mi numero de calzado no es lo que se diría el promedio, no en esta región, al menos, así que ya a partir de ahí el problema, la mayoría de los zapatos vienen en un muy común número 4, y yo calzo un no muy común 6.
No falta la listísima empleada a la que le pides un 6 y te trae el zapato, te lo muestra y dice: No hay 6, pero nos queda el 3 y medio, y te lo ofrece… ¿Por qué lo trae? ¿Por qué no solo vuelve y me dice que no lo tiene? ¿Que piensa que mi pie va a entrar ahí? ¡Ni aunque me cortara los dedos! Esto no lo invento, me ha pasado… 3 y medio!
Aún cuando anteriormente había podido usar tacones, nunca me ha gustado, ya que siempre he estado acostumbrada a caminar mucho. Y no es que me encante el ejercicio, el servicio de transporte es caro y hay que ahorrar todo lo que se pueda, lo cual además de ayudar en la economía, me ha dejado unas piernas de envidia.
Pues tuve mi época de usar zapatos de tacón, si, así como tuve mi fase de usar faldas, lo cual fue en mis primeros años de preparatoria, las faldas duraron mas que los tacones, y a pesar de que lo había reprimido de mi memoria, hace poco me lo recordaron… No es que me avergüence, solo es que va en contra de mi imagen.
Ya que la fase pasó, volví a mis cómodos tenis, de vez en cuando unas sandalias (que tampoco me gustan mucho) Lo único que uso con tacones son mis botas.
Y de hace unos pocos años para aquí, por motivos de salud no puedo usar tacones. Cosa que no me molesta en absoluto, si no fuera por el pequeño inconveniente de tener que comprar zapatos.
Casi todos los modelos de calzado para mujeres son en incómodos tacones, bonitos, si, no lo niego, pero incómodos y nada prácticos, sobre todo si uno tiene, no sé, que, digamos, ¡Caminar!
Cada que salgo en busca de zapatos acabo con los nervios destrozados y odiando al mundo, y a las mujeres.
Veo los zapatos de hombres en los aparadores y no puedo dejar de pensar en lo cómodos que se ven. Y también son bonitos. ¿Por qué los de las mujeres no pueden ser cómodos y bonitos?
Los únicos zapatos que carecen de esos enormes tacones son los diseñados para señoras muy mayores, a las que claro, años de usar tacones les ha arruinado la espalda y no pueden usarlos más. ¡Pero que bonitos se vieron sus tacones en sus años útiles! La espalda es lo de menos.
¿Quien es el genio que decretó que por ser mujer debes usar tacones? Claro que hay quienes tienen el complejo de ser bajitas y eso las ayuda para sentirse más seguras, bueno, no tengo nada contra ello.
Lo que no me agrada es que piensen que todas las mujeres queremos, debemos y tenemos que subirnos en esos zapatos.
Pero he ahí el factor sufrimiento, otra forma más del machismo de la sociedad, y no solo hablo del machismo de los hombres, hablo de esta forma de machismo autoimpuesto por las propias mujeres.
Desde el momento en que nuestros dos cromosomas son X, hemos sido designadas genéticamente ¡Y estamos fregadas!
¡Ahora eres mujer y tienes que sufrir! Podría mencionar una enorme enorme lista de todo lo que tenemos que aguantar por ser mujeres, pero me limitaré a solo poner un par de ejemplos.
Independientemente de las limitaciones que se tienen al no ser un varón, vamos a un tema común: se te impone la Barbie para jugar, que no le quito el crédito a los niños, que se les imponen los cochecitos… Pero tenemos una enorme diferencia: No se te enseña que tienes que ser como el cochecito cuando crezcas, no tienes que parecerte físicamente al cochecito, y lo que es importante para mí en este caso: El cochecito no viene de “puntitas” para que puedas ponerle los tacones, porque es lo único que puede usar.
…Y llega la fabulosa adolescencia, eres mujer, ¿Que crees? ¡Te toca sufrir! Ahora llegan los cólicos, la incomodidad, y los otros maravillosos etcéteras que todas conocemos. ¡Y en tacones! Eso lo mejora mucho ¿eh? Es fabuloso andar en tacones ¡y con cólicos! Déjenme decirles algo, niñas… los tacones empeoran las molestias, pero se ven bonitos ¿no?
Históricamente la mujer está diseñada para sufrir, y no se rebela ante ello, claro que contra nuestro diseño genético no podemos hacer nada, bendito sea el Sincol y demás maravillas creadas para sufrir menos, aunque haya mártires que se niegan a usarlos y les dan la razón a la humanidad, la mujer DEBE sufrir.
Pero dejemos la genética y volvamos a la moda, claro, aquí entra el factor defensa: “No es nuestra culpa, todos los zapatos son así, no encontramos de otros”. Pero adivinen, existen personas que investigan el mercado, y si nadie se queja de falta de zapatos cómodos, estas personas creen que las mujeres son felices en tacones, y siguen produciéndolos.
Y claro que a fuerza de haberlos usado toda la vida se han acostumbrado y no se dan cuenta de el daño que les está haciendo, ¿porqué creen que los zapatos de hombres son planos? ¿Hay alguna diferencia biológica que dice que las mujeres deben andar en tacones y los hombres no? Si el ser humano hubiera sido diseñado para andar de puntillas, Dios (o en quien quieran creer) nos hubiera hecho como Mattel a su Barbie.
Por supuesto que la cultura actual rinde culto entre otras cosas, a los zapatos, solo basta ver un fragmento de Sex & The City, donde la protagonista compara la vida con comprarse zapatos caros lo que no dice, pero es evidente si miras mas arriba de los zapatos, es que los pone en sus pies llenos de venas abultadas por andar siempre de puntillas, y para mostrar sus flacas y huesudas piernas.
Yo siempre uso pantalones, no necesito zapatillas para combinar con mis faldas, y modestia aparte, (quienes las hayan visto no pueden negarlo) tengo unas muy buenas piernas, pero no tengo que mostrarlas, los zapatos de tacón se me ven muy bien, pero no me gusta usar tacones, me gustan los zapatos cómodos, me gustan los tenis, me gusta usar calcetines, me gusta mi columna vertebral, soy un freak.
Terminaré citando a alguien muy sabio:
“¿Que mujer tan increíblemente insegura usaría unos zapatos tan incómodos solo porque se ven bonitos?” –Dr. House.
